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La Coctelera

NECESITAMOS CREER QUE LA EDUCACION ES POSIBLE

Confrontando la escuela desde el pensamiento pedagógico critico.

Lo que es la escuela

Los planteamientos de la teoría critica, han sido puestas en reflexión desdé las diversas latitudes del mundo a través de grandes pensadores que han visto en la educación una forma de hacer ciudadanía, lamentablemente esta no ha sido vista desde el punto de vista humano y social sino que la educación se ha puesto al servicio de intereses de una sociedad dominante, en principio controlada por el aparato eclesiástico, luego, del capitalismo transnacional.

La educación ante esta situación, ha servido como un aparato ideológico y de reproducción, como bien lo mencionan Louis Althusser, Pierre Bourdieu y Jean Claude Passeron, contribuyendo a que exista una desigualdad de oportunidades y derechos, aculturizacion, individualismo, perdida del sentido político y democrático, entre otros.

Muchos son los autores[1] que desde hace mas de tres décadas plantean desde sus diferentes contextos, incluso desde algunos países de paradójica y aparentemente condición de desarrollo, problemas en la enseñanza y el sistema educativo al cual señalan como la causante de una gran serie de diversos problemas sociales, políticos y económicos; desde una perspectiva reflexiva la educación ha afectado principalmente a tres espacios sociales a saber: el aula, la comunidad y la nación:

El aula : Un espacio de reproducción

En primer lugar, desde el aula se han evidenciado múltiples problemas generados en gran parte por el tipo de enseñanza que se imparte, la cual se contrapone a las lógicas de que y como cada individuo necesita y aspira la educación, entre otras cosas, la situación se torna peor aun si el individuo no se encuentra en una posición privilegiada económica o socialmente “aceptada” por la plutocracia, ocasionando para ellos en las escuela problemas de deserción, discriminación de clases y grupos socioculturales, apatía escolar, entre otros aspectos.

La problemática de la distribución social de clases en el aula son analizados por algunos autores como Baudelot y R. Establet, quienes establecen al respecto dentro de las principales reflexiones de la obra La escuela capitalista en Francia, el cual cuestiona la ideología de una escuela única que es en realidad una escuela dividida, de este modo, la escuela capitalista esconde en realidad un sistema escolar profundamente injusto y discriminatorio que llevan a los hijos del proletariado directamente de la escuela a la producción y a los trabajos subalternos; la escuela esta en realidad destinada para una pequeña minoría de elegidos – la clase capitalista, que se elige a si misma.

Otros autores como el ingles Basil Bernestein, en su obra publicada entre 1958 y 1977 en tres volúmenes: Class, codes and control; estudio el papel ideológico de la educación en la reproducción cultural con mayor énfasis en las relaciones de clase, la cual se refleja a su vez tanto la distribución de poder como los principios de control social los cuales moldean la identidad y la experiencia

Esto no difiere mucho de lo que acontecía en nuestras aulas , partiendo del texto Nueva Historia de Colombia de Alvaro Tirado Mejia, en Colombia en el periodo comprendido entre los años 1946 y 1957, en el cual no se puede dar una explicación univoca al fenómeno del desarrollo mas acelerado de la enseñaza privada; sin embargo se puede afirmar que la separación del sector privado y el sector publico corresponde a la división de las clases sociales que siempre ha existido como una característica de la educación colombiana.

Para la década de los cincuenta, la tasa de escolaridad de la población en edad escolar había subido casi a un 50%, esto significa que un numero creciente de hijos de la clase popular iba al a escuela, desde luego publica, como consecuencia lógica, la clase superior, en principio y las clases medias mas tarde, tendieron a retirar a sus hijos de las escuelas publicas para costearles la enseñanza primaria privada, las clases superior y media no quisieron que sus hijos se mezclaran con la clase popular. La educación publica se entendió como educación para la clase popular y así perdió su crédito.

El bachillerato, privilegio de una minoría colocada en las clases superior y media, la cual era el pasaporte indispensable para ingresar a la universidad. Numerosos políticos e intelectuales no querían facilitar ni abrir el acceso de bachillerato a las clases populares temían qué, los bachilleres de estos estratos rechazaran después los trabajos manuales que, según ellos, les correspondía hacer.

Esto nos muestra, que siempre hemos sido vistos como pequeños corderillos de pastoreo a los cuales se le maneja y usa a voluntad, desconociendo siempre nuestras aspiraciones, intereses, proyectos de vida y necesidades socio políticas entre otros.

Sobre otro aspecto, igual de importante, pero mas desde el sentido pedagógico e ideológico, es puesto el espacio del aula en reflexión desde algunos pensadores de la educación como los franceses P. Bourdieu y J.C. Passeron, quienes a través de su obra La Reproducción, describen un poco los efectos que produce esta ideología, refiriendo a que cuanto mas tiempo estén los sujetos expuestos al dominio conduce a –y tiene como objetivo la inculcacion de un habitus que actuara como principio generador de practicas reproductoras de las estructuras objetivas; estos hábitos van ligados a la inculcacion de sistemas de esquemas de percepción, de pensamiento, de apreciación y de acción.

Se puede pensar que es la forma mas coherente de educar, visto desde la perspectiva capitalista y fabril, ya que se necesitan individuos pasivos (a quienes se les lleva a una letárgia cerebral), sumisos y que no cuestionen la forma como se les manipula y controla, ya que después de este proceso de formación e instrucción escolar estarán listos para una vida laboral robótica “trabajar sin razonar ni cuestionar”.

Desde otras obras, como Escuela y Ciudadania[2], se cuestiona las expresiones de producción y consumo incentivadas en el procesos de formación, reflexionando que se hace necesario hacer del ámbito escolar y de sus practicas pedagógicas un espacio de formación de la autonomía en el cual la solidaridad y la sensibilidad social se conviertan en dispositivos de reconocimiento y visibilizacion .

En este texto, no solos se cuestiona la forma como la educación nos prepara para una vida productiva y fabril, sino también consumista, esta conduce a una serie de actitudes y comportamientos políticos y sociales que son contradictorios a los intereses colectivos de las comunidades, como veremos mas adelante en los temas de comunidad y nación.

En concordancia con lo anteriormente expuesto, a través de la obra Teoría critica de la educación y discurso en el aula, el intelectual Robert Young reflexiona sobre la idea dominante en la educación, entendida como el ejercicio de practicas y explicaciones autorizadas, la pedagogía es la memorización y la imitación, dando por esto mas importancia a memorizar que comprender.

Asi mismo, hoy en día en el campo del conocimiento se privilegia la objetividad en cuanto a contenidos como en sus practicas, para algunos intelectuales como el psicólogo suizo Carl Gustav Jung advierte que el dilema del hombre contemporáneo no es reemplazar las funciones del pensamiento y la percepción por las del sentimiento y la intuición, reflexionando finalmente que no se trata de erradicar las primeras sino mas bien se trata de revalorizar las segundas[3]

Estos dos autores plantean que se impone en la educación tradicionalista unas formas metodologicas que no permiten al individuo razonar sobre sus actos ni tener una mentalidad critica, así mismo los conocimiento validados son solamente los formulados por la escuela tradicionalista en la escuela y no se valida los conocimientos que traen los individuos al aula desde sus contextos socioculturales y sus cosmovisiones, este aspecto se advierte fácilmente en nuestras escuelas urbanas y algunos contextos rurales que trabajan con el proyecto educativo institucional (PEI), donde predomina la curricula estatal, la cual se encuentra normalizada de tal manera que no permite abrir el espacio para la innovación educativa .

Vemos por tanto que en el aula podemos comprobar dos fenómenos, el primero de ellos, la distribución social de clases y un segundo aspecto, el sentido pedagógico e ideológico de la educación, dos factores que se han manifestado históricamente en la educación colombiana y aun hoy en día con mayor vigor.

Para Colombia en su primer aspecto, basta con hacer una reflexión de los que fue la educación a partir de los años, 1946 y 1957 con la separación del sector privado y el sector publico y la cual corresponde a la división de las clases sociales .

En segundo aspecto, el carácter ideológico y pedagógico de corte capitalista, acentuado en Colombia, donde entre otros aspectos podemos destacar la educación media o de bachillerato que constituyo entre los periodos de 1930 a 1945 uno de los campos mas controvertidos y que tuvo mayores cambios, tomando un papel determinante la misión alemana de 1922 donde había considerado la orientación tradicional, llamada clásica como inadecuada para las necesidades del país, correspondía tener la función en si mismo y en alguna medida capacitar al educando para desempeñar alguna función concreta en la administración de los negocios y la vida productiva.

Así mismo, el desarrollo industrial del país empezó a tomar auge después de la gran depresión de 1930, el cual requería no solo empresarios, ingenieros, técnicos de alta formación, sino obreros eficientes y mandos medios para todos los procesos administrativos y fabriles. El gobierno de Alfonso López Pumarejo inscribió en su programa educativo un amplio proyecto de formación de escuelas industriales y comerciales.

Las escuelas de comercio presentaban muchas ventajas para una familia de ingresos modestos, pues los estudios comerciales no duraban mas de dos años y no exigían como requisito de ingreso la primaria completa, lo que compensaba su costo. La enseñanza dispensada no era manual y los diplomas de comercio, aun cuando correspondían a un barniz de formación permitían evitar trabajos en el sector económico industrial, socialmente menospreciado (distribución de clases).

La inversión en educación de corte capitalista, en el país estuvo promovida por los países extranjeros, considerados potencias, a través de los planes de desarrollo que incubaban en países como el nuestro, esto en Colombia puso en una situación de dependencia a la educación en su conjunto, no solamente con respecto con las orientaciones políticas, sino también con respecto a su financiamiento.[4]

En contraposición a este fenómeno de distribución social de clases como de su perspectiva 15/09/08 · 0 comentarios · Autor: cesarperafan ·

TRAS LAS HUELLAS DE PAULO FREIRE.

Por una Educación Posible

Cesar Augusto Perafán Ruiz

Paulo Freire, educador brasilero, ha sido una de las voces latinoamericanas que mas ha producido efecto en las conciencias de los educadores, a través de sus propuestas de una educación liberadora, coherente y transformadora, ha generado una gran serie de movimientos encaminados a la reforma de la educación, así mismo sus innovaciones teóricas y prácticas importantes en la pedagogía han tenido un impacto considerable en el desarrollo de la praxis educativa actual, especialmente en lo que se refiere a la educación informal y a la educación. popular.

No pretendo describir con estas líneas hablar sobre el intelectual y gran pensador que fue Paulo Freire, aquel que se define como “Sustantivamente político y solo adjetivalmente pedagogo” ya que eso requiere conocerlo a fondo, no solo su forma de pensar sino lo que en el ha generado esa forma de pensar, alimentada en parte por otros intelectuales de diversas latitudes , de su gran amor y compañera Elza con quien compartió vivencias gratas y otras amargas como vivir en el exilio, así mismo sus experiencias con los obreros, campesinos y afro latinos en contextos de Brasil, Chile, Guinea y Estados Unidos entre otros que le sirvieron para criticar y repensar la educación desde una dimensión política liberadora y esperanzadora.

Quien busca las respuestas a una educación posible entendida como la forma de crear alternativas mas coherentes a las necesidades y aspiraciones de las personas y comunidades a través de la lectura del contexto y su vocación para transformarlo, y lee a Freire, encuentra que la potencia de sus líneas nacen precisamente de entender la realidad de cada contexto particular donde se sirve muchas veces de la voz del otro, aquel oprimido, cargado de conocimiento y que a su vez esta lleno de sabiduría, así mismo evidencia unas realidades las cuales muchas veces por nuestra posición y situación no observamos detenidamente ni relacionamos o integramos en nuestra practica docente.

Solo las conciencias intranquilas que se encuentren con Freire y logren desmenuzar en sus obras cada frase, la fuerza de las mismas y su profundo significado, nos permitirá llegar a ese profundo “silencio activo” del cual hablara el en su obra pedagogía de la esperanza, iniciando así un proceso de transformación individual tan necesario para llegar a la “concienciación” y formar parte de la creciente, vigorosa y militante corriente de educación popular que hoy rinde frutos muy importantes diferentes contextos americanos y europeos.

Fue el quien diseñara la “pedagogía de la liberación”, muy relacionada con la visión de los países en desarrollo y de las clases oprimidas; sus mayores contribuciones fueron en el campo de la educación popular para la alfabetización y la concienciación política de jóvenes y adultos de la clase obrera. Sin embargo, la obra de Paulo Freire va más allá de ese espacio y atañe a toda la educación

Colombia es un país multidiverso, multiétnico lleno de realidades y complejidades sociales, cargado de desigualades injusticia y atropellos, es aquí donde la educación ha jugado un papel muy importante, pero no precisamente para atenuar esta serie de problemáticas, mas bien para fortalecer estas, a través de una educación que se rige de patrones tradicionalistas, elitistas y hegemónicos hoy en día al servicio del capitalismo trasnacional.

La educación en Colombia es y ha sido contradictoria a toda propuesta de libertad, tolerancia, democracia, y transformación debido al autoritarismo antidemocrático reinante, regido en un principio por intereses eclesiásticos, y hoy en día capitalistas, ambos ajenos a la voluntad, intereses y necesidades reales de las personas pertenecientes a una comunidad.

Ante este fenómeno, que no se da únicamente en Colombia, sino en casi toda Latinoamérica, Freire puede con autoridad moral reiterar su critica certera al autoritarismo aniquilador, de cualquier época, donde según sus propias palabras formula que: “El acto de educar y de educarse sigue siendo en estricto sentido un acto político…. y no solo pedagógico”

Podemos pensar con estas palabras, que el acto de educar lleva a la configuración de la persona y de un ciudadano, que para Colombia, se ha moldeado de acuerdo a los intereses históricos del momento, en un principio y como se ha mencionado anteriormente, eclesiatiscos luego capitalistas; de esta manera, estas formas de educar en la que como maestros somos participes, solo han ayudado a configurara un sujeto pasivo, sumiso, individual, obediente, incapaz de reflexionar sobre su propia realidad.

En la educación Colombiana aun persiste la crisis, donde cada vez se margina mas a las clases pobres, y como si fuera poco, aquellos quienes logran acceder a esta, se les brinda un tipo de educación hegemónica y de mala calidad, en el sentido de que cada vez se configuran los colegios como empresas, regidos por estándares de eficiencia que privilegia un tipo de conocimiento eurocéntrico, la factoril empresa que optimiza la producción de un solo modelo de estudiante, mas cantidad de estudiantes por profesor que en contextos urbanos alcanza (o supera) los cuarenta estudiantes por salón y que desde todo sentido y lógica es antipedagógico, modelados en un conocimiento que les lleva a pensar y sentir la vida de manera ajena a su realidad social, política y cultural.

Como maestros nos alejamos de cada vez, de esas realidades que trae la escuela, cargada de matices y colores, texturas diferentes, mundos inexplorados, sueños y esperanzas que se encuentran en cada uno de las personas quienes educamos, repitiendo patrones de reproducción y sirviendo a los aparatos ideológicos del estado que mencionaran algún día en sus obras, Althusser, Bourdieu y Passeron

Nuestra practica hoy en día no es muy diferente a lo que fue cuando niños; aun persisten en muchas escuelas ese conjunto de rituales y aspectos característicos de una educación tradicionalista de corte hegemónico, como lo es la formación ordenada en el patio que nos lleva a la disciplina y sumisión, la oración para empezar el día que nos inculca una ideología dogmática de lo que es bueno y lo que es malo, revisión del porte adecuado del uniforme para vernos todos iguales (al menos exteriormente), la distribución de los pupitres en el aula que pedagógicamente no contribuye en mucho a aquellos estudiantes que se encuentran atrás, sin mencionar el hacinamiento en las mismas, el desarrollo de unos contenidos académicos que hablan de todo menos del lugar en que habitamos y coexistimos con otros social y culturalmente diferentes, así mismo no exploramos el lugar que rodea las cuatro paredes del aula de clases la cual es siempre todo un mundo por descubrir.

Sin embargo, persiste en el maestro actual la semilla de la ideología tradicionalista, individualista, hegemónica y capitalista, que nos hace insensibles a la gran serie de problemáticas que se presentan a diario en la cotidianidad del espacio escolar; se requiere entonces conocer la realidad cotidiana del contexto y sus autores, investigar, contrastar (experiencias educativas y criterios sobre educación), observar mas allá de los perceptible y reflexionar, para luego actuar sobre nuestro entorno educativo a fin de qué sea mas coherente con las necesidades y aspiraciones de cada uno de los miembros, y de esta manera construir identidad, sociedad, democracia y nación.

Es maestro aquel que ha logrado transformarse de acuerdo a sus experiencias vividas, reflexionando y criticando constante a la educación, la cual le da la facultad de creer en una educación posible, permitiéndole trasformar esa dura realidad en la que nos hemos vistos enfrentados cada día por causa de la imposición de políticas extranjeras de desarrollo capitalista y hegemónico.

Las huellas que ha dejado Freire fueron alimentadas precisamente por saberes y conocimientos que dieron a el aquellos oprimidos, el contacto con esas múltiples realidades complejas y diferentes, historias y hechos, descubrir las tramas que envolvieron la vida, ideas y procesos sociales, muestra la tragedia de las discriminaciones, la extensión de las opresiones y el drama de los que lucharon y provocaron las reflexiones formuladas al ritmo de esas luchas, sobre la necesidad de sobrevivir , generando para ayer, para hoy tanto la posibilidad de vencer el embotamiento de la opresión y hacer brotar las energías de la esperanza.

La educación es posible, siempre y cuando permitamos como maestros, alimentarnos de la realidad, de la critica a la educación, confrontar e indagar, explorar la educación e ir mas allá de los que se nos plantea, para así mismo generar un cambio en nosotros mismos que debe de verse reflejado en nuestra practica docente, ya que no podemos ser insensibles a la realidad que viven cada uno de los miembros de una comunidad educativa porque de esta manera estamos contribuyendo a que se reproduzcan las lógicas hegemónicas, individualistas e impositivas de una sociedad dominante.

Necesitamos creer que la educación es posible, así como muchos creemos en Dios, y en el ponemos nuestros sueños y esperanzas, podemos creer que puede cambiar la educación, a pesar que sabemos que esta controlada por la sociedad domínate al servicio del capitalismo, y a su vez, a generado una gran serie de problemas en todas las dimensiones políticas, sociales y económicas.

Pero es posible transformarla, ya que si examinamos la realidad educativa colombiana, existen experiencias campesinas, indígenas y afrodescendientes, que han apostado a un tipo de educación alternativa, permitiéndoles avanzar en el proyecto individual y colectivo de vida, así mismo se ha podido superar grandes problemas que se presentan en la cotidianidad. Para poder lograr transformar la educación, se requiere en primera instancia transformamos a nosotros mismos, ya que como se ha dicho anteriormente, persiste en nosotros los maestros, la semilla de la ideología tradicionalista, individualista, hegemónica y capitalista que no nos permite reflexionar nuestra practica y mucho menos transformarla.

Una de las maneras de lograr esa transformación, es conocer el pensamiento de Paulo Freire que se encuentra plasmado en sus obras y que nos permite a través de sus potentes palabras, interiorizarnos a nosotros mismos, llegar a ese silencio activo, tan necesario y vital para la reflexión de neutra practica y función como maestros forjadores de procesos de transformación necesarios para no permitir que la esperanza muera.